El Salvador vibró con el color, la música y la hermandad latinoamericana durante la cuarta edición del festival, celebrado en el marco del 25 aniversario del Grupo de Proyección Folklórica Simeroni
San Salvador, El Salvador. Una semana de danza, cultura y fraternidad marcó el cierre del Festival Internacional Cuscatlán Folklórico (FICUF 2025), que en su cuarta edición reunió a seis países de América Latina en una verdadera fiesta de identidad y tradición.

Del 27 de septiembre al 4 de octubre, los escenarios cuscatlecos se llenaron de ritmo, color y alegría, en un evento que reafirmó la unión de los pueblos a través del arte.

Participantes
El festival contó con la participación del Ballet Folklórico Búho Nicoloati del estado de Michoacán, México, las Academias Latin Folk Dance de Ecuador, Así se Baila mi Panamá de la República de Panamá, el Ballet Folclórico República de Nicaragua, el Cuadro de Danzas Folclóricas ARTE-UNAH de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras y el anfitrión Grupo de Proyección Folklórica Simeroni de El Salvador.

Desde su primera participación en el centro histórico de San Salvador, el FICUF 2025 cautivó a decenas de asistentes, entre turistas y locales, que disfrutaron de la riqueza de las danzas tradicionales.

Las calles, plazas, centros culturales y educativos se convirtieron en escenarios vivos del mestizaje y la diversidad que caracterizan a Latinoamérica.

Durante la semana, las delegaciones visitaron diferentes distritos del país, llevando su arte a escuelas y plazas públicas, donde compartieron con el público el legado cultural de sus naciones.

Cada presentación fue un homenaje al folclor, a la danza, a las raíces y a la hermandad que une al continente.

Un cuarto de siglo de bailes y experiencias
El festival, además de ser una vitrina artística, tuvo un significado especial al celebrarse en el marco del 25 aniversario de fundación de Proyección Folklórica Simeroni, agrupación dirigida por Leonardo de la Cruz, quien destacó el valor de este encuentro como un espacio para fortalecer la amistad y el intercambio cultural entre países hermanos.

“Esta edición reviste un carácter especial, pues se enmarca en la conmemoración de los 25 años de fundación de nuestra agrupación, reafirmando nuestro compromiso con la promoción, investigación y transmisión de las tradiciones culturales de nuestra región”, expresó De la Cruz.

Cada una de las delegaciones recibió merecidos reconocimientos, como muestra de afecto entre colegas, de hermandad entre los países y de la pasión compartida por la danza folclórica.

Un lenguaje universal
El FICUF 2025 consolidó su propósito de difundir, valorar y preservar las expresiones folclóricas que dan vida a la identidad latinoamericana. Con cada danza, cada ritmo y cada vestuario, los pueblos participantes dejaron claro que la cultura es el lenguaje universal que une corazones más allá de las fronteras.

El telón bajó, pero el espíritu del festival permanecerá encendido, recordando que la danza sigue siendo el puente que enlaza a América Latina en una sola voz de tradición, pasión y esperanza.

Los organizadores prometen realizar en 2026 la V edición del FICUF y conmemorar el XXVI aniversario de la agrupación Proyección Folklórica Simeroni, en El Salvador, reafirmando así su compromiso de continuar esta gran fiesta de hermandad y pasión por los bailes y tradiciones de nuestros pueblos.

























