Familiares, sacerdotes, religiosas, seminaristas, feligreses de las comunidades donde están sirviendo, fueron testigos de esta alegría para la iglesia olanchana
Juticalpa. Juan Gabriel Ramírez Osorto y Rony Noé Paz Torres recibieron este martes Día de San Pedro y San Pablo la Ordenación Diaconal de manos de Monseñor José Bonello, Obispo de Olancho.
La Catedral Inmaculada Concepción, de esta ciudad vistió sus mejores galas y con todas las medidas de bioseguridad para recibir a familiares, un reducido grupo de feligreses, sacerdotes y religiosas, para celebrar este importante acto para la Diócesis de Olancho.

En su homilía Monseñor Bonello dijo que ¨hoy nos convoca acá en esta querida iglesia Catedral la Ordenación Diaconal de Gabriel y Rony, la imposición de mis manos y la consagración, quedarán marcados para siempre y se convertirán en servidores a imagen de Cristo, que se entregó por la salvación de los demás.

Realizarán sus encargos pastorales por la misma gracia y fuerza del Espíritu Santo, mostrando con su testimonio, que actúan en nombre de quien no vino a ser servido si no que a servir¨.
El obispo habló en su homilía del servicio y destacó tres dimensiones que realiza el Diacono con sus tareas y aptitudes.
¨En primer lugar el servicio de la palabra, que no se limita a acciones de enseñanza y de proclamación que son necesarias, van mucho más allá, es que desde la misma vivencia de la palabra se entregan a animar contagiar y entusiasmar a otros, sus oyentes, para que la asuma con correcta debilidad y así pueden sentir lo que Pedro le describió al maestro en una oportunidad, ´solo Tú tienes palabras de vida eterna¨.
En segundo lugar, está el servicio de la celebración de los misterios de la fe en la liturgia, señaló el Obispo, ¨el Diacono no actúa como simple ayudante, como ceremoniero, o mucho menos de adorno, es algo mucho más profundo, ya que actúa para animar en la comunidad la participación y disfrute de los sacramentos que son signos sensibles de la Gracia y la presencia de Cristo y la salvación que nos trae, entonces el Diacono alienta a todos en el camino de la novedad de vida¨.
Y en tercer lugar apuntó Bonello, que no se trata que el Diacono organice obras de asistencia, hay un elemento mayor, es signo personal en la comunidad, de la opción preferencial por los pobres y excluidos, es el testimonio vivo del amor de Dios cuando también da comunión, edifique comunión y fraternidad¨.
El Obispo manifestó que ¨luego de haber respondido al llamado de Dios, Gabriel y Rony, serán marcados con la fuerza del Espíritu Santo para convertirse en servidores a imagen de Cristo. A partir de este momento sus vidas se transforman para siempre, están destinados y consagrados para hacer hombre ungidos por Dios y hacer realidad que el abrazo amoroso de un Dios que ama, habla y salva, están marcados y dedicados para ser constructores de la comunión y para hacer realidad la fraternidad.
Por eso les invito a que sigamos orando siempre por ellos, a fin de que sean testimonio vivo de perseverancia y fidelidad en medio del pueblo de Dios¨.

Al término de la Eucaristía, los nuevos Diáconos Gabriel y Rony, se quedaron en la iglesia Catedral para recibir las muestras de cariño de los fieles y sus familiares.

Gabriel Ramírez, fue ordenado Diácono por Monseñor José Bonello.















