Santa Ana, Ojojona, San Buena Ventura, Sabanagrande y La Venta, los esperan en este Feriado Morazánico. Le ofrecen gastronomía y artesanías únicas elaboradas de barro y semillas, puede deleitar su paladar con las inigualables rosquillas y otros productos


Tegucigalpa. Honduras tiene pueblos hermosos que encantan a los visitantes por todo lo que ofrecen, historia, gastronomía, inigualables y ancestrales artesanías y sobre todo la amabilidad de su gente.
Si usted aún no ha planeado donde ir en este Feriado Morazánico y desea con ansias desintoxicarse de la rutina diaria, del encierro y el estrés que ha provocado la pandemia del COVID-19, le sugerimos recorra con su familia o amigos una ruta corta, que se encuentra muy cerca de la capital y donde va a encontrar mucho esparcimiento.
La ruta que Grandes EmprendedoresHN le propone para viajar, es la de los municipios del sur del departamento de Francisco Morazán y que están a pocos kilómetros de Tegucigalpa, esta es una ventaja ya que puede ir y regresar a su hogar el mismo día.
“La ciudad de los vientos”
Si se conduce por la carretera al sur desde que sale de la zona de Loarque encontrará mucho comercio, restaurantes especializados que ofrecen comidas criollas como; carne asada, pupusas, incluso hay los famosos sitios “food truck”, los que brindan diferentes especialidades gastronómicas y bebidas nacionales e internacionales.
Continúe por la carretera y a medio hora de camino, en pleno Cerro de Hula encontrará el primer pueblo, Santa Ana, le aseguramos que quedará fascinado con el parque eólico, con sus enormes torres eólicas, no perderá la oportunidad de tomarse una selfi.
Santa Ana, también cuenta con sitios emblemáticos, como su centro histórico, un paisaje excepcional, así como varios restaurantes donde podrá degustar platillos tradicionales.
Ojojona le va a encantar

Al solo pasar Santa Ana, va a encontrar su pueblito hermano, Ojojona, es simplemente cautivador.
Este municipio es la cuna de la alfarería, donde está la más representativa artesanía hondureña, más de un centenar de personas se dedican a este ancestral oficio y que elaboran hermosas piezas de barro dignas de ser admiradas y que luzcan en nuestros hogares.
Ojojona, le brinda a sus visitantes mucha historia, edificaciones emblemáticas de tiempos de la colonia, sus casas de teja y enormes corredores, templos católicos de enorme riqueza histórica, que lo van a dejar impactado por su belleza y porque le dan la oportunidad de dejar plasmado en una fotografía esos momentos especiales.

También encontrará una serie de restaurantes para degustar lo mejor de la cocina catracha y que decir de los cafés, que ofrecen especialidades del aromático, que lo puede acompañar con un delicioso y tradicional postre.
“San Buena”, los espera
Así se le conoce a este municipio de Francisco Morazán, su desvío se encuentra a mano izquierda si usted viaja de Tegucigalpa al sur del país.
Pocos minutos transita hasta llegar al centro de San Buena Ventura, también el parque eólico le da la bienvenida, al llegar a su centro urbano va a encontrar un hermoso parque, su templo católico y sus edificaciones municipales.
Este municipio es conocido por la producción de lácteos y por otros productos que sus habitantes comercializan sobre todo en la capital.
“Sabanagrande la cuna de las rosquillas”

Continuamos el recorrido por la carretera al sur, llegamos a la “Ciudad de las rosquillas, Sabanagrande”, este pueblo que cuenta con más de 400 años de historia le ofrece al visitante muchos atractivos, especialmente las artesanías y ricos productos derivados del maíz.
Llegar o pasar por Sabanagrande y no detenerse para disfrutar de un buen café acompañado de un par de rosquillas, rosquetes, quesadillas, tustacas o pan de casa, es un delito. Algunos de los restaurantes y establecimientos brindan café gratis por la compra de las rosquillas.
Las decenas de establecimientos de comida apostados a las orillas de la carretera le ofrecen estos productos tradicionales. Además, el menú que disponen es muy completo que va desde carnes, pollo, cerdo, pescado, con todos los acompañantes, para desayunos, almuerzos o cenas. Si desea algo más liviano puede disfrutar de los productos derivados del maíz, tamales, atol y tamalitos de elotes.
Conozca “La Venta” y sus inigualables artesanías

En el inicio de la conocida “Cuesta de Moramulca”, se encuentra otro encantador municipio, La Venta, algunos la conocen como “La Venta del Sur”.
Este singular municipio está a tan solo 50 kilómetros de Tegucigalpa, es un pueblo con encanto, su plaza central está rodeada de interesantes e históricas edificaciones, como el cabildo municipal, el templo católico, entre otros.

Aquí podrá encontrar una de las artesanías orgullo de los hondureños, las cortinas y accesorios, como collares, aretes, carteras, lapiceros, joyeros, todos hechos de semillas.
Estas artesanías son elaboradas por varias familias, utilizan semillas de; Lágrimas de San Pedro, Guanacaste, frijol rojo, anona, y hasta “espinas de cachito”, entre otras materias primas naturales, con las que realizan hermosas piezas ecológicas, que son comercializadas en souvenir de todo el país, pero en La Venta los encuentra a precios muy accesibles.
Las ciruelas o jocotes y magos son las frutas que en temporada de verano se comercializan en la zona de La Venta, emprendedoras de este pueblo, han hecho que el sabor de esta fruta perdure durante todo el año, han puesto a la disposición un nuevo producto; «jocotes en almíbar», es envasados bajo estrictas normas de calidad y que las puede encontrar en pleno centro de este municipio, es ideal para exportar, para mandar como «encarguito».
En estas vacaciones los invitamos a recorrer esta insuperable ruta del sur de Francisco Morazán, sus habitantes, autoridades y emprendedores de todos los rubros ya están preparados para que usted los visite y tenga unas vacaciones inolvidables.











