Una brillante emprendedora con 16 años de experiencia en su área profesional que con su trabajo y esfuerzo construye su propia empresa

Tegucigalpa. Inteligente, talentosa, esforzada, soñadora, versátil, independiente y tenaz, son parte de las cualidades de la arquitecta Tirza Otero, que con su emprendimiento se ha ganado una importante posición en el sector de la construcción.
Cuenta con 16 años de experiencia, trabajo y dedicación en este campo, es arquitecta de profesión y tiene con una maestría en gerencia de proyectos, así como otros estudios y especializaciones en su área.
Esta profesional comienza sus pasos como arquitecta en una empresa de consultoría en el 2006, recuerda que a medida que fue evolucionando la compañía, ella fue cada día preparándose para comenzar el sueño de convertirse en consultora independiente.
En el 2008 crea su propio emprendimiento denominado “Proyecta Construcciones”, la cual se encarga en realizar edificios, construcciones de cuatro pisos en adelante, así como ejecutar cualquier obra de construcción.

Su experiencia en el área de la arquitectura amplia, asegura que llegar a obtener esa experiencia no ha sido fácil, le ha costado como mujer trabajar, sobre todo porque la mayoría de sus compañeros de trabajo son hombres, en sus labores diarias maneja carpinteros, herreros, albañiles y resanes, entre otros obreros.
Sostiene que nunca ha tenido ningún problema con los trabajadores, generalmente los empleados que tiene son leales y la siguen en todos los proyectos.
Pasa rodeada de sus compañeros y afirma que es un ambiente bonito, si se sabe cómo llevarse con cada uno de ellos, donde el respeto y la ayuda mutua es primordial. “El personal es bien fiel, cuando el jefe es bueno y que siempre vela por ellos, lo siguen en cada trabajo que se realice”.
Señaló que “es complicado al principio, porque es un campo tradicionalmente para los hombres, antes eran pocas mujeres en el sector construcción ahora ya hay muchas mujeres trabajando, este es un reto pero si se puede y lo que nos destaca a nosotras es que somos más organizadas, ya que tenemos ese don de hacer varias cosas a la vez, somos mamá, emprendedoras, arquitecta, amiga, esposa y jefe”.
Los últimos proyectos que en los que ha puesto todo su talento es uno que realizó en San Pedro Sula, pronto comenzará otros proyectos en la capital hondureña, sostuvo la arquitecta Otero.

De empleada a ser su propia jefa
“Al principio fue una necesidad, porque en la empresa donde trabajaba ya no podía seguirme pagando mi salario, fue como necesidad, creo que ha sido la mejor decisión porque no hay como saber que ese esfuerzo ese emprendimiento sea de uno”.
La ingeniera Otero manifiesta que “es bien fácil cuando uno tiene ese salario, haya o no el trabajo el pago siempre está, pero emprender con cualquier idea de negocio, se sabe que tanto le pueda ir bien o no, entonces no es como que va a tener aguinaldo o un sueldo fijo, es complicado, pero no me arrepiento porque uno crece como persona, como mujer y es una realización personal”.

Con la llegada de la pandemia de la Covid-19, el sector construcción ha tenido un gran impacto, ya que ha bajado mucho, porque no todos construyen, pero existe la esperanza que se recupere, que haya más inversión en vivienda, que existan préstamos destinado para que la gente invierta en diferentes rubros y esto significa construir.
“Así vamos echándole para adelante y estar anuente a todo, ya sea hacer una casa, edificio o hacer una remodelación, no solo mantenerme en hacer un proyecto grande, lo que salga yo lo hago” asegura.
A nivel de construcción pienso diversificarme en los diferentes servicios, por los momentos solo hago estructura, remodelaciones, diseños y presupuestos, más adelante los planes es poder expandirme fuera del país y llegar a El Salvador y Nicaragua.
En los planes de la ingeniera Otero está también la innovación, salir adelante con la tecnología y lo más importante es generar empleo, porque eso es el único ingreso para muchas familias.

La arquitecta ejecuta proyectos grandes donde como mínimo trabajan entre 50 y 70 personas, en pequeños proyectos son entre 20 o 25 trabajadores y esos proyectos duran de seis meses a un año.
En los inicios de la pandemia la empresa de la arquitecta Otero suspendió por tres meses sus operaciones y regresaron a sus labores siempre tomando todas las medidas de bioseguridad.
“Las mujeres tenemos mucha capacidad, somos multitasking o multitareas, podemos estar pendiente de nuestra familia en la casa, siendo hijas, hermanas, ayudando a la gente, trabajando y siendo muy responsables. Las mujeres debemos de mirar siempre adelante, que no se deben minimizar por el hecho de ser mujer o porque un campo este dominado por hombres, porque tenemos las mismas capacidades”.













